Semillas de oportunidad

“Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada.”1

Una de las preguntas más frecuentemente hecha por los lectores de Encuentros Diarios tiene que ver con el sufrimiento y porqué Dios lo permite. Recientemente un lector hizo la pregunta, “¿porqué no regresa Jesús a la tierra y extermina todo el mal que existe en el mundo?” En un nivel más personal, otro pregunta, ¿por qué Dios permite que yo y mi familia pasemos por tantos problemas? 

Supongo que todos nosotros hemos hecho la misma pregunta alguna vez. Yo ciertamente lo he hecho y mi respuesta es, no lo sé. Estoy seguro que la generación de mis padres se hizo la misma pregunta especialmente durante los días de Hitler y de Stalin, durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, si Jesús hubiese regresado antes de que yo naciera, probablemente yo no hubiera nacido, ni se me habría dado un hogar en cielo, ni tendría el maravilloso privilegio de publicar el evangelio y de llegar a tantas personas con el mensaje de Dios sobre la salvación eterna.

El hecho es que cada generación ha pasado por un tipo de sufrimiento u otro y solo Dios sabe cuándo Jesús volverá para terminarlo todo. El punto es que necesitamos realizar que el mal suceda porque vivimos en un mundo quebrantado y lleno de pecado, cuyos resultados y efectos nos afectan a todos. Otra cosa que Dios quiere es que utilizáramos nuestro dolor para acercarnos más a él y para ayudarnos a crecer y a ser personas más sanas y más maduras. También sabemos que Dios desea que cada persona en el mundo tenga la oportunidad de escuchar el evangelio antes de que Jesús venga de nuevo. 

También, ayuda a recordar que  “no importa que tan decepcionado se sienta o que tan lastimado este, sepa que cada angustia y pérdida tiene dentro de ellas las semillas de la oportunidad. Oculta dentro de cada decepción hay una perla de gran valor, que cuando se le encuentra, empequeñece totalmente todos los problemas. Las más grandes historias de éxito son escritas por personas que, contra probabilidades aparentemente abrumadoras y a menudo insuperables, han aceptado sus retos y los han tornado en oportunidades para su crecimiento personal y en escalones para llegar al éxito. Con la ayuda de Dios usted puede hacer lo mismo. Confíe en él y elija a amigos que le ayudaran a hacerlo.”2

Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, por favor ayúdame a usar cada tribulación y problema que llegue a mi vida para acercarme a ti y para que me ayude a crecer para convertirme en la persona que tú deseas que sea. Además, por favor ayúdame a ser un testigo efectivo para ti y a ser parte de tu plan para llegar a los demás con el evangelio al ser ‘como Jesús’ de alguna forma con cada persona con quien yo tenga contacto, y al estar listo para compartir el evangelio a cada oportunidad que se me presente. Gracias por escuchar y responder a mi oración. En el nombre de Jesús, amen.”

NOTA: si usted nunca ha tomado el compromiso de entregar su vida a Dios a través de Jesucristo asegúrese de leer el artículo,  “Como saber que es Cristiano autentico, sin tener que ser religioso” at: https://learning.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.php

1. Santiago 1:2-4 (NIV).
2. Del libro How to Mend a Broken Heart, by Dick Innes. Disponible a la venta en: http://www.actscom.com/store (solamente en ingles).

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