“Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él. En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados.”1
Un niño le pregunto a su madre si ella pudiera ir con él a la primera junta de padres y maestros en su primaria. Para su sorpresa ella dijo que iría. Esto le daba vergüenza al niño porque, aunque su madre era bella, ella tenía una cicatriz terrible en un lado de su cara.
Esta era la primera vez que su maestra y sus compañeros habían visto a su madre y a causa de su vergüenza, el se alejo de ellos y trato de esconderse. Sin embargo, el escucho a su maestra preguntarle a su madre como fue que adquirió esa cicatriz en su cara.
“Cuando mi hijo era un bebe,” respondió la madre, “el estaba en un cuarto que se prendió en llamas. Todos tenían miedo entrar al cuarto porque el fuego estaba fuera de control, así que entre yo. Mientras corría hacia su cuna, vi que una viga se estaba cayendo y me puso sobre el niño para protegerlo. A causa del golpe, perdí la consciencia pero afortunadamente, un bombero entro y nos salvo a los dos… la cicatriz es permanente pero aun hasta hoy, nunca me he arrepentido de haber hecho lo que hice.”
Escuchando lo que su madre había hecho por él, el niño corrió hacia ella con lágrimas en sus ojos. El la abrazo y sintió un sentir abrumador de gratitud por el sacrificio que ella hizo para salvar su vida.2
Que nosotros, también, sintamos un sentir abrumador de gratitud por el sacrificio que hizo Jesucristo por nosotros dando su vida para salvarnos de nuestros pecados y una eternidad perdida.
Oración sugerida: “Querido Jesús Dios, una vez más te doy las gracias por todo lo que tú hiciste por mi dando tu vida para salvarme de una eternidad perdida. Te ofrezco mi vida como un sacrificio vivo para vivir para ti y servirte. Gracias por escuchar y contestar mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, amen.”
Nota: Si nunca le ha dado las gracias a Dios por dar a su Hijo, Jesús, para morir en su lugar para que sus pecados pudieran ser perdonados, y le ha dado a Jesús las gracias por haber hecho esto por usted, para que también pudiera recibir el regalo de la vida eterna para vivir con Dios en el Cielo después de esta vida, entonces le animo a que lo haga hoy. Para ayuda, por favor lea el artículo, “La Invitación de Dios,” en: https://learning.actsweb.org/sp/invitacion.php; y/o el artículo, “Como Estar Seguro Que Es Un Cristiano Verdadero — sin tener que ser religioso” en: https://learning.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.php.
1. 1 Juan 4:9-10 (NTV).
2. Adaptado de una historia por Lih Yuh Kuo en Chicken Soup for the Soul.
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