La Gloria de Navidad, Parte I

“Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos.”1

En su libro, Through the Valley of Kwai, Ernest Gordon da una cuenta verdadera de la vida en un campamento Japonés para prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial. La historia es acerca de un hombre por nombre Angus McGillivray, de quien su ejemplo transformó el campamento para prisioneros en un lugar de cuidado y preocupación el uno para el otro.

En un campamento lleno con Americanos, Australianos, y Británicos, hombres quienes habían ayudado a construir el infame puente por encima del Rio Kwai, McGillivray era un prisionero Escocés. La actitud en este campamento aparentemente se había convertido en una situación fea y egoísta. Compañeros de prisión se engañaban. Los artículos personales de los hombres eran robados de debajo de sus cabezas mientras estaban dormidos sobre ellos. Era cada hombre por sí mismo. Supervivencia era el nombre del juego. Como lo dijo Gordon, “La ley de la jungla prevalecía.” Todo esto estaba pasando hasta que las noticias de la muerte de Angus McGillivray se escucho por todo el campamento.

Los hombres estaban asombrados. McGillivray era un hombre fuerte, grande y todos pensaban que sería el último en morir. Pero no fue su muerte que asombro a los prisioneros, pero la razón por ello.

Los soldados Escoceses eran llamados Argylls y tenían un sistema de compañeros que tomaban muy en serio. Su compañero o pareja estaba comprometido al otro para asegurar la supervivencia de su compañero. El compañero de Angus se puso muy enfermo y no se esperaba que sobreviviera. Sin embargo, cuando alguien se robo la cobija de su compañero, Angus le dio la de él, diciendo que se había encontrado una cobija de sobra. A la hora de la comida Angus tomaba su ración de comida y forzaba a su compañero que comiera, de nuevo diciendo que se había encontrado comida de sobra. Angus hizo todo lo que pudo para mantener a su compañero con vida.

Con el tiempo su compañero se recupero completamente. Y luego para sorpresa de todos Angus de repente cayó y se murió. Los doctores encontraron que el había muerto a causa de agotamiento y el hambre.

La causa de la muerte de McGillivray es lo que comenzó la transformación del campamento de prisioneros. Todos conocían la razón por la cual murió. A causa del ejemplo de Angus, los hombres comenzaron a preocuparse por sus compañeros y dejaron de ser tan egoístas y comenzaron a cuidar el uno del otro y compartir. Ellos decidieron juntarse y usar sus talentos para ayudarse el uno al otro. “Uno hacia violines, otro era un conductor de orquestra, otro hacia muebles, otro era un profesor. Dentro de poco el campamento tenía una orquestra compuesta de instrumentos hechos a mano y una iglesia llamada la ‘Iglesia Sin Paredes’ que era tan poderosa, tan irresistible, que aun los guardias Japoneses iban. Los hombres comenzaron una universidad, un hospital y una biblioteca.”2

Se continuara…

Oración sugerida: “Querido Dios, gracias por el poder del amor que puede cambiar vidas como nada mas lo puede hacer, y gracias que el amor es un regalo de ti. Por favor usa mi vida como un canal de tu amor para que mi vida y la vida de otras personas sean cambiadas. Gracias por escuchar y contestar mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, amen.”

Nota: Vea las notas al final de la Parte lll.

<:))))><

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>