Jesús dio un principio eterno a todos cuando dijo, Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”1
Mientras que Jesús compartía primordialmente un principio teológico, el mismo principio se aplica a cada área de la vida – no solamente a la verdad (hechos reales) pero también a la verdad personal.
La verdad personal significa que debemos estar en contacto con nuestra verdad interna; es decir, estando conscientes y siendo honestos acerca de nuestras sensaciones y motivos verdaderos. Como nos lo dice la palabra de Dios, “He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.”2
En realidad, en cuanto más deshonestos somos (reprimido y en la negación) sobre nuestra verdad interna, torceremos más toda la verdad-incluyendo la verdad de Dios – para que este a la par con nuestra percepción equivocada de la realidad. El contrario es también verdad, entre más honestos somos con nuestra verdad interna más claro podremos ver toda la verdad.
En otras palabras, nosotros vemos las cosas no de la manera que son, pero de la forma que somos. Por ejemplo, si soy una persona negativa, veré cosas en una luz negativa -y seré muy crítico sobre ellas. Si soy una persona súper-sensitiva, leeré lo que dicen o hacen otros y reaccionaré de mas-no tanto en base de lo que han dicho o han hecho, pero en base a quién y que soy. Por otra parte, como lo puso Thomas Dreier, “El mundo es un gran espejo. En su reflejo vemos quienes somos. Si usted es cariñoso, si usted es amistoso, si usted cooperativo, el mundo será cariñoso, amistoso y cooperativo hacia usted. El mundo es lo que somos.”
No es sin buena razón que la palabra de Dios enseña: ¡“No finja ser bueno! Aléjate de la de falta de honradez y los celos …. Desechad, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias y toda maledicencia, y desead, como niños recién nacidos, el crecer en la plenitud de su salvación.”3
Si deseamos descubrir verdad debemos comenzar siendo honestos y sinceros con nosotros mismos. Mientras haya cualquier área en nuestra vida donde no hayamos encontrado la libertad, podemos estar seguros que hay una cierta verdad que no estamos viendo o la estamos negando. Como Jesús dijo, “conocerán la verdad y la verdad los hará libre.”1
Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, por favor ayúdeme por favor a ver y a reconectarme a las áreas de mi vida que me niego a aceptar, para así poder sacar estos problemas a la luz y resolverlos. Ayúdeme siempre a ser honesto conmigo mismo, con los y contigo para así poder encontrar la libertad verdadera y no distorsionarla de ninguna manera. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, Amén.”
Para estar seguros de que su vida está en orden con Dios por favor lea, “Como estar seguro de ser Cristiano – sin ser religioso: https://learning.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.htm
1. Juan 8:31-32 (NIV).
2. Salmos 51:6 (NASB).
3. Vea 1 Pedro 2:1-3 (TLB).
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