“Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.”1
Existen muchas razones por las que Dios no desearía utilizar a muchos de nosotros, pero no se preocupen. ¡Estamos en buena compañía! Como lo compartí con ustedes anteriormente:
Moisés tartamudeó.
La armadura de David estaba muy chica.
Juan fue rechazado por Paul.
La esposa de Oseas era prostituta.
El único entrenamiento de Amos fue en la escuela podando higueras.
Jacob era un mentiroso.
David tuvo una aventura.
Salomón era demasiado rico.
Abraham era demasiado viejo.
David era demasiado joven.
Timoteo tenía úlceras.
Pedro le tenía miedo a la muerte.
Lázaro estaba muerto.
Juan era altanero.
Jesús era demasiado pobre.
Noemí era una viuda.
Pablo era un asesino. Y también lo fue Moisés.
Jonás se escondió de Dios
Miriam era chismosa.
Gedeón y Tomas ambos dudaron.
Jeremías se deprimía y era suicida.
Elías fue quemado.
San Juan Bautista tenía una boca muy grande
Marta se preocupaba de todo.
Sansón tenía pelo largo.
Noé se embriagó
¿Mencioné que Moisés tenía un fusible corto?
Como también Pedro y Pablo—bueno muchas personas lo tienen.
“Satanás dice, Tú no eres digno, Jesús dice ¿Y qué? YO LO SOY. Satanás mira al pasado y ve nuestros errores. Dios mira hacia atrás y ve la cruz. El no calcula lo que usted hizo el año pasado. Claro. Existen muchas razones por las cuales Dios no debería de llamarnos. Pero si estamos mágicamente enamorados de él, si estamos ansiosos por él más que por nuestro propio ser, él nos usará a pesar de quienes somos, donde hemos estado o nuestra apariencia física.”2
Tal vez hoy las escrituras se interpretarían de la siguiente manera: “Porque muchos son llamados pero pocos son los que prueban que pueden ser elegidos.” Es un hecho, Dios nos llama a cada uno de nosotros para que le sigamos y le sirvamos. Si él esperase a que estuviéramos lo suficientemente maduros y completos, él no conseguiría nada. Él nos utilizará exactamente como somos mientras estemos disponibles y queriendo ser utilizado. Al obrar así entonces demostraremos ser dignos de ser elegidos.
Se sugiere la siguiente oración: “Padre mío, estoy disponible—con todo lo que soy—por favor úsame como parte de lo que estás haciendo en el mundo el día de hoy. Ayúdame a seguir creciendo para poder con tu ayuda ser de más servicio. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, Amén.”
1. Jesús (Mateo 22:14).
2. Autor Desconocido
Nota: Para más ayuda asegúrese de leer “como estar seguro de ser cristiano” en: https://learning.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.htm
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