Caer en… Vivir en… Dejar de

“Sea honroso para todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla, pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.”1

Me imagino que todos hemos escuchado o experimentado el enamorarse a primera vista. Seguro, pueden ser exhilarantes, pero seamos realistas. Es en realidad atracción, infatuación, o deseo a primera vista.  ¿Cómo es posible que amemos a alguien sin haberlo conocido o sin saber nada acerca de esa persona?  No puede, Verdad, la atracción puede crecer y convertirse en amor pero muy seguido aquellos que se enamorar rápidamente, de la misma forma dejan de amar. 

Y hay aquellos quienes, descuidando totalmente las instrucciones de Dios, hablan sobre el tener que vivir juntos antes del matrimonio para estar seguros de ser compatibles.  Sin embargo, de acuerdo a James Kennedy, “Un reciente estudio, pone en tela de juicio la práctica de vivir juntos ‘antes del matrimonio.’ La revista Demography, reveló que la cohabitación termina en separación 90% de las veces. Más de la mitad terminan antes del año.”

Y de “acuerdo a un investigador de renombre Daniel Lichter de la Universidad de Cornell  La cohabitación serial podría ser una norma emergente al formarse y romperse las uniones de cohabitación. El común punto de vista sobre la cohabitación como un paso al matrimonio necesita ser seriamente questionado.’”2

Por lo menos una década y media yo he estado dando clases en programas de recuperación del divorcio y repetidamente he visto a los divorciados “enamorarse aún antes de resolver la parte que ellos tuvieron en el rompimiento de su matrimonio.  Una y otra vez les recomendamos a los divorciados que resuelvan sus problemas antes de comprometerse en una nueva relación, ya que solo las personas sanas y maduras encuentran compañeros sanos y maduros—y desarrollan relaciones y matrimonios saludables. 

También, es imperativo que uno se llegue a conocer a sí mismo y a su pareja potencial antes de decir “Si.” El hecho es que si no me conozco y me comprendo a mí mismo, no hay manera de que yo pueda conocer y comprender a alguien más.

Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, ayúdame a crecer y madurar en todas las áreas de mi vida y conocer y comprenderme a mí mismo y así poder conocer y comprender a los demás y así aprender a desarrollar relaciones saludables y maduras.  Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, Amén.” 

1. Hebreos 13:4 (NIV).
2. James Kennedy, Center for Reclaiming America.
    (Centro para Recuperar America.)

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