Ob Portu

“He aquí ahora el día favorable; he aquí el día de salvación.”1

“La oportunidad,” dice James Wallace, “pasa sin detenerse.”

He leído que en los días precederos a los puertos modernos, un barco tenía que esperar a que subiera la marea para poder llegar al puerto. El término para esto en latín era llamado ob portu. Esto es, un barco que esperaba llegar al puerto debía esperar el momento adecuado para que la marea lo llevara al puerto. 

El capitán y su tripulación esperaban por el momento preciso cuando la marea era la adecuada porque sabían que si perdían la oportunidad, tendrían que esperar por otra marea para entrar. Shakespeare usó esta idea para escribir uno de sus famosos pasajes:

    Hay una marea en los asuntos de los hombres,
    La cual, si se toma al subir, lleva a la fortuna;
    Si la dejan pasar, el viaje de sus vidas
    Será corto y en la miseria.
    En tan inmenso mar nos encontramos flotando;
    Y deberemos de tomar la corriente cuando nos sirve
    O perderemos nuestra aventura.

La palabra oportunidad se deriva del término ob portu. Dios nos da a cada uno de nosotros bastantes ob portus o mareas altas. Esto es, nos da muchas oportunidades para servirle, para dedicar nuestras vidas mas completamente a él.  Para crecer y ser más como él, y para hacer algo bello de nuestra vida a cambio de tiempo y eternidad. Estas oportunidades raramente llegan envueltas para regalo, con un moño y listón. Ellas llegan de la manera más sutil. 

Y lo mejor de todo es que él nos da a cada uno de nosotros la oportunidad de aceptarlo como a nuestro Señor y salvador personal, para que nuestros pecados nos sean perdonados y así recibir el regalo de la vida eterna. Como  lo dice la palabra de Dios, “He aquí ahora el día favorable; he aquí el día de salvación.”  Para más ayuda por favor lean el articulo, “El encontrar y conocer a Dios sin ser religiosos” en: https://learning.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.htm

Recuerden, “La oportunidad es pasajera—no se detiene.”  Así que sea lo que sea para lo que Dios te llama, no pierdas la ob portu. 

Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, ayúdame a que llegan a mi todos los días pueda reconocer las oportunidades de ser lo que deseas que sea y hacer lo que deseas que haga. Y, sin importar como me llames, cuando tengas algo especial para mí ayúdame a escucharte y obedecer  a tu llamado sin importar que tan silencioso o sutil sea este. Gracias por escuchar y responder a mi oración.  De todo corazón en el nombre de Jesús, amén.”  

1. 2 Corintios 6:2.

<:))))<><

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>