“Cuando Jesús lo vio allí, tirado en el suelo, y se enteró de que ya tenía mucho tiempo de estar así, le preguntó: ‘¿Quieres quedar sano?’”1
Una lectora de Encuentros Diarios a quien llamaremos Janice escribió, Estoy al final de la cuerda, por favor necesito ayuda. Fui abusada sexualmente por un miembro de mi familia de los 6 a los 13 años y después él murió. Yo siempre fui la niña que siempre estaba peleando con los vecinos, mis hermanas o mis hermanos, y esto me llevo a ser golpeada con un cinto muchas noches. Me embarace a los 18 años, un año antes de salir de la escuela y me case…”
El matrimonio de Janice era un desastre—con abuso, rechazo, aventuras. Ella se divorcio… se volvió a casar… otro desastre… divorciada de nuevo… casada de nuevo… otro desastre… otro divorcio… el mismo hombre solo bajo nombres diferentes.
Mientras que la historia de Janice es extrema, ella no está sola. He dado clases sobre el divorcio y la recuperación de la pena por los últimos quince años y he visto a muchos solteros repetir el mismo error una y otra vez.
Como le dije a Janice (y lo he escrito en muchas ocasiones), lo que no resolvemos estamos destinados a repetirlo. Tenemos dos opciones—o lo resolvemos o lo repetimos.
Necesitamos comprender que básicamente nos sentimos atraídos por otras personas (especialmente románticamente) en las bases de quienes somos. La persona por la que me siento atraído es mi pareja perfecta ya que “los golpes en mi cabeza hacen juego con los hoyos en la de ella.” ¡Rápidamente empecé a ver los hoyos en su cabeza, pero no veía los golpes en la mía!
Porque Janice había sido abusada de niña y en la adolescencia, ella se siente atraída a hombres agresiva—en un atento inconsciente de “arreglar las cosas esta vez.” Nunca funciona.
Tan doloroso como es admitirlo, estamos tan enfermos (o tan saludables) como las personas a quienes nos sentimos atraídos. Hasta que admitamos esto y miremos los golpes/orificios en nuestras cabezas y dejemos de culpar a nuestra pareja por nuestras dificultades en la relación y entremos a un programa de recuperación saludable, lo más probable es que seguiremos repetir los mismos errores.
Lo importante es comprender que no es el buscar por la pareja perfecta pero el ser la pareja perfecta, porque solo las personas felices y sanas encuentran parejas felices y sanas. Aun mas, solo al grado al que somos sanos también lo serán nuestros estilos de vida, acciones, actitudes y nuestras relaciones. Comprendan también, que mientras Dios quiere que seamos completos/sanos, el usualmente trabaja a través de otros para hacer esto. Fuimos dañados en relaciones incompletas y encontramos la curación a través de relaciones sanas.
Si usted (o alguien a quien conoce) se puede identificar de alguna forma con Janice, le apremio a que busque ayuda de un consejero para enfrentar u resolver los problemas en su vida que le están causando que fracase o este en relaciones que no le satisfacen. La vida es muy corta para vivir en dolor constante debido a las relaciones que nos han lastimado. Esto puede no solo destruir la calidad de vida, pero también robarle años a su vida.
Asesoría gratis: Los servicios de asesoría de New Hope se ofrecen gratis por la Catedral de Cristal en California y están disponibles en el internet en: www.newhopenow.org/counseling/liveperson.html. En ocasiones ellos tienen a un consejero que habla español. Oprima en el enlace “Live Counseling Open” y en la línea donde dice “A brief description of your concern” escriban lo siguiente en inglés: If possible, I need a Spanish counselor please. Tal vez tenga que intentarlo en varias ocasiones para encontrar cuando están disponibles y también para encontrar a un asesor que se hable español.
Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, por favor ayúdame a crecer y ser una persona sana en todas las áreas de mi vida para que mi vida y mis relaciones sean totalmente sanas y completas. Que no me conforme con menos de eso. Y por favor guía me hacia la asesoría que necesito para obtener la ayudarme para que mi vida sea un testimonio de vida sobre tu poder de salvación y tu ayuda. Gracias por escuchar y responder a mis oraciones. En el nombre de Jesús, amen.”
1. Juan 5:6 (NIV).
<:))))><