“Mientras tanto, un judío llamado Apolos… les enseñó a otros acerca de Jesús con espíritu entusiasta y con precisión… Cuando Apolos llegó, resultó ser de gran beneficio para los que, por la gracia de Dios, habían creído.”1
Ralph Waldo Emerson dijo, “Cada gran momento dominante en los anales del mundo es el triunfo de algún entusiasmo.”
El entusiasmo es un regalo maravilloso, pero la clase que no tiene raíces profundas puede esfumarse rápidamente, cuando las pruebas en la vida parezcan abrumadoras.
Hay otra clase de entusiasmo que puede sobrevivir las pruebas mas profundas de la vida y motivar grandes almas a remontarse arriba de los vientos de la adversidad para alcanzar metas nobles que valgan la pena.
La palabra “entusiasmo” en si proviene de dos raíces: “en” que significa “dentro” y “theos” viene del griego “Dios”. La palabra literalmente significa “en Dios” o “inspirado por Dios.”
Es cierto entonces que entusiasmo tiene sus raíces no en inspiración humana, sino en Dios. Este entusiasmo es disponible a todo aquel quien genuinamente lo quiere cuando busca a Dios y su voluntad para su vida con todo su corazón.
Oración sugerida: “Querido Dios, por favor ayúdame a ser tan dedicado a ti que encuentre ‘el gran entusiasmo de mi vida’ que tiene sus raíces en ti. Gracias por escuchar y contestar mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, amen.”
1. Hechos 18:24-27 (Parafraseado) (NTV).
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