“Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada.”1
“Aunque muchos de nosotros hemos visto fotografías de nidos de águilas alto en las ramas de los árboles o en la peña de un acantilado, pocos de nosotros hemos visto lo que hay adentro. Cuando una madre águila construye su nido ella empieza con espinos, ramas quebradas, piedras filosas, y un número de otros artículos que parecen ser totalmente inadecuadas para el proyecto. Pero luego pone alrededor del nido un acolchado grueso de lana, plumas, y piel de animales que ella ha matado, haciendo el nido suave y confortable para los huevos.
“Para el tiempo que los pájaros que van creciendo alcanzan la edad de poder volar, la comodidad del nido y el lujo de las comidas gratis los hace reacios a irse. Es entonces que la madre águila empieza a mover el nido. Con sus talones fuertes ella empieza a quitar el acolchado grueso de lana y plumas, dejando descubiertas las piedras filosas y ramas. Conforme ella quita más y más del acolchado, el nido se convierte más y más inconfortable para las águilas jóvenes. Eventualmente, esto y otras exhortaciones hacen que las águilas jóvenes se vayan de lo que una vez era su hogar cómodo y seguir adelante a un comportamiento más maduro.”2
Ayer implicamos que la motivación viene de adentro — que solo nosotros nos podemos motivar. Cuando se trata del crecimiento, sin embargo, hay otro motivador para ayudar a motivarnos — y ese es el dolor que puede ser causado o permitido por Dios. Como la madre águila “motiva” a sus aguiluchos a salir y crecer hacia a su potencial total, dolor y luchas en nuestra vida pueden ser la “llamada de despertar de Dios” para “mover nuestro nido,” para motivarnos y movernos fuera de nuestra zona de confort, y crecer hacia el potencial que Dios nos ha dado para llegar a ser todo lo que él tiene previsto para que seamos y hacer todo lo que él quiere que nosotros hagamos.
Sin embargo, es mejor ser inteligentes. Si nosotros elegimos salirnos de la “zona de confort de nuestro nido” y ser motivados acerca de e involucrados en la obra de Dios, quizá evitemos algunos espinos que quizá Dios necesite mandar a nuestra vida para sacarnos de nuestro nido.
Oración sugerida: “Querido Dios, en cualquier prueba o lucha que permitas que entre a mi vida, por favor ayúdame a usar estas como una oportunidad de crecer para que yo puede ser ‘fuerte en carácter y listo para cualquier cosa.” Gracias por escuchar y contestar mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, amen.”
- Santiago 1:2-4 (NTV).
- Today in the Word, June 11, 1989).
<:))))><