“‘Un poco más y me convences a hacerme cristiano’—le dijo [Rey] Agripa.”1
Hace algunos años Walter llevo a su amigo Arthur a ver unas tierras en un campo abierto donde el ganado comía pasto. Walter explico su sueño de desarrollar esta área. Él le dijo a su amigo que con el tiempo el área estaría rodeada por muchos restaurantes, hoteles y centros de convenciones. Él le dijo a Arthur que su plan tomaría todo su dinero y que el necesitaba a otros para desarrollar el área. El quería que su amigo tuviera la primera oportunidad de ser parte de este proyecto.
Pero Arthur pensó dentro de sí mismo, “¿Quién va a manejar veinticinco millas para este proyecto loco?”
Él le dijo a Walter que iba a pensar en ello y decidiría después.
“Después será demasiado tarde,” Walter le precauciono a su amigo. “Es mejor actuar en ello ahorita.”
“Y así Arthur Linkletter rechazo la oportunidad de comprar toda la tierra que rodeaba lo que un día llegaría a ser Disneyland. Su amigo Walt Disney intento convencerlo. Pero Arthur pensaba que estaba loco.”
La vida es así. El Rey Agripa tuvo la oportunidad de aceptar a Cristo y ser un Cristiano. Él lo rechazo. Judas tuvo una de las más grandes oportunidades en toda la historia de ser un seguidor de Jesús. Pero al contrario traiciono a Jesús por treinta monedas de plata. ¡Increíble! Los dos ladrones quienes fueron crucificados con Jesús también tuvieron la oportunidad de recibir el regalo de vida eterna. Uno acepto. El otro no.
La vida nos ofrece a todos muchas oportunidades. Todos tenemos la oportunidad de ser seguidores de Jesús y de ser parte de lo que Dios está haciendo en el mundo hoy. La decisión es nuestra. Hoy. Como dice la Palabra de Dios, “Este es el momento propicio de Dios; ¡hoy es el día de salvación!”2
Oración sugerida: “Querido Dios, cuando oportunidades de ti vengan a mi puerta, sin importar que silencias sean, por favor dame un oído para escuchar, un corazón que escuche lo que tú estás diciendo, y la sabiduría para decir, ‘Si,’ a ti y a tu llamado. Gracias por escuchar y contestar mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, amen.”
Nota: Si usted nunca ha aceptado la invitación de Dios para aceptar a Jesús como su Salvador personal, por favor imprima en www.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.php para el artículo, “Como Estar Seguro Que Es Un Cristiano Verdadero sin tener que ser religioso.” Le animo a que lo haga ahorita mismo.
1. Hechos 26:28.
2. 2 Corintios 6:2.
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