“Así que tuve miedo, y fui y escondí su dinero en la tierra. Mire, aquí tiene lo que es suyo.”1
Oswald Chambers dijo, “Dios quien hizo las aves nunca hizo jaulas para las aves. Son los hombres quienes hacen las jaulas para aves [y ponen a personas en ellas] y después de un tiempo llegamos a estar atrapados y no podemos hacer más que dar un chirrido y pararnos en una pierna.”
En una de sus parábolas Jesús ilustro como todos son responsables por hacer buen uso de los talentos que él o ella ha recibido. El que había recibido diez talentos los invirtió sabiamente y fue recompensado de acuerdo. El hombre quien solo había recibido un talento y lo escondió, y lo perdió.
Este principio es cierto en muchas áreas de la vida. Hace algunos años me rompí un tendón de Aquiles — dos veces en un periodo de tres meses. Estuve en maletas por varios meses. Cuando de nuevo pude caminar sobre mis dos pies, mi pierna derecha estaba muy débil y el musculo de la pantorrilla ya se había reducido en tamaño de la falta de usarlo. Tuve que tener terapia física intensiva para que volviera a funcionar bien y tener la fuerza de nuevo.
Lo que no usamos tomamos el riesgo de perderlo. Esto es cierto en varias áreas de la vida. Y como la parábola de Jesús intento enseñarnos, es aun mas aplicable cuando se trata de usar nuestros dones y talentos para el Reino de Dios e invertirlos en valores eternos.
Oración sugerida: “Querido Dios, gracias por los talentos que me has encomendado. Ayúdame a invertirlos y usarlos sabiamente para tu Reino. Gracias por escuchar y contestar mi oración. Te agradezco. En el nombre de Jesús, amen.”
1. Mateo 25:25 (NVI).
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