“Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.”1
Algún tiempo atrás cuando estaba muy necesitado de guía práctica de parte de Dios, mitad en broma — mitad en frustración — levante mi teléfono que estaba junto a mi cama y marque 1-800-AL-CIELO.
¿Y atine qué? Recibí un mensaje grabado. En una de esas voces monótonas computarizadas dijo, “¡Esta—marcando— el— numero— equivocado!”
Un tiempo después intente marcar 1-800-AL-CIELO de nuevo. Aprendí que ahora había sido registrada por una compañía que vende dulces y galletas y claman que son “una pedacito del cielo.” Me arrepiento de no haber registrado este número cuando estaba disponible para que pudiéramos dar una palabra verdadera acerca del Cielo de la Palabra de Dios — la única fuente confiable acerca del Cielo.
Sin embargo, en cuanto a la oración no se trata del número que marquemos o las palabras que digamos cuando oremos que cuenta. Es la actitud del corazón que cuenta. Como Jesús le dijo a la mujer Samaritana, necesitamos buscar/adorar a Dios “en espíritu y en verdad.”2 Es decir, cuando venimos a Dios, necesitamos ser sinceros y hablar honestamente del corazón. Además, como también nos recuerda la Palabra de Dios: “El Señor está cerca de quienes lo invocan, de quienes lo invocan en verdad.”3
También necesitamos orar en fe y harmonía con la voluntad de Dios. Como dice la Biblia, “Sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.”4 Como la Palabra de Dios también dice, “Que si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que Dios oye todas nuestras oraciones, podemos estar seguros de que ya tenemos lo que le hemos pedido.”5
De esto podemos estar seguros, cuando venimos a Dios con un corazón sincero, ponemos nuestra fe en él, y oramos en harmonía con la voluntad de Dios en el nombre de Jesús, tenemos la certeza que Dios nos escuchara y contestara nuestras oraciones — de acuerdo a su voluntad y no necesariamente a la nuestra.
Oración sugerida: “Gracias Dios, que cuando vengo a ti con un corazón sincero y honesto, tu siempre escuchas y contestas mis oraciones. Te agradezco. En el nombre de Jesús, amen.”
Nota: Para más ayuda lea, “Como Orar Efectivamente” en: https://learning.actsweb.org/articles/article.php?i=26&d=1&c=2&p=1 (En Inglés solamente).
1. Hebreos 4:16 (NVI).
2. Juan 4:24.
3. Salmos 145:18 (NVI).
4. Hebreos 11:6 (NVI).
5. 1 Juan 5:14-15 (NVI).
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