“Aquí estoy este día con mis ochenta y cinco años: Y todavía mantengo la misma fortaleza que tenía el día en que Moisés me envió. Para la batalla tengo las mismas energías que tenía entonces. Dame, pues, la región montañosa que el Señor me prometió en esa ocasión. Desde ese día, tú bien sabes que los anaquitas habitan allí, y que sus ciudades son enormes y fortificadas. Sin embargo, con la ayuda del Señor los expulsaré de ese territorio, tal como él ha prometido.”1
Uno de mis antiguos mentores, el fallecido Cecil Osborne, pasado la mayor parte de su vida trabajando como pastor de una iglesia que ayudó a fundar una cantidad de iglesias hermanas. Él también vio la necesidad de un ministerio de asesoramiento para personas que lo necesitaban y cuando él se retiró de la iglesia a la edad 65, se instaló de tiempo completo en un ministerio de asesoramiento/terapia. Cerca de los 60 años de edad él publicó el primero de una docena de libros, el título del libro será “El arte de comprenderse a sí mismo,” y continuó como consejero hasta bien entrado en sus 80 años.
Numerosas otras personas ha visto grandes logros a una edad avanzada. Por ejemplo, “Cervantes terminó de escribir el Quijote cuando él se acercaba a los 70 años de edad. Clara Barton, a los 59, fundó la Cruz Roja americana. Goethe acabó el dramático poema ‘Fausto’ a los 82. Verdi compuso ‘Otelo’ a los 73, y “Falstaff” en sus avanzados 70. Benjamín Disraeli se convirtió en primer ministro de Inglaterra por segunda vez en sus setentas.”2
“Pablo Picasso aun pintaba a la edad de 91 años. Arturo Toscanini dio su última función a los 87. Konrad Adenauer era el canciller de la República Federal de Alemania a los 87. Y todas las acciones que realizan muchos miembros del reino de Dios quienes están en una edad avanzada crearían una historia aún más impresionante si pudieran ser contadas.”3
Obviamente, en los días de Caleb las personas vivían mucho más tiempo de lo que vivimos hoy en día. Sin embargo, no importa que tan viejos estemos, nunca estaremos demasiado viejos para servir a Dios. Sólo hablen con su pastor y él les mostrará muchas maneras en las que ustedes lo puede hacer.
Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, los años que me quedan quiero permanecer a tu servicio por el resto de mis días. Por favor pon en mi corazón lo que puedo hacer para ser parte de tus planes y de lo que estás haciendo en el mundo hoy en día. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, Amén.”
1. Josué 14:10-12 (NIV).
2. Hoy en el mundo (Chicago, IL: Instituto Bíblico Moody, 1991), p. 9.
3. Ibíd.
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