“No se contenten sólo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica. El que escucha la palabra pero no la pone en práctica es como el que se mira el rostro en un espejo y, después de mirarse, se va y se olvida en seguida de cómo es.”1
¿Podría usted imaginarse cómo sería nuestra sociedad si quitamos todas las iglesias? Y mientras que estoy enormemente agradecido para todo el buen trabajo que las iglesias cristianas hacen – construyen escuelas, hospitales, hogares para los ancianos, misiones del otro lado del mar y misiones para los oprimidos, y numerosas acciones sociales – parecería que, en algunas iglesias de los E.E.U.U. hoy, menos del 10 por ciento de las personas están está haciendo el 90 por ciento del trabajo.
Aquí yace el problema con muchas de las iglesias, por lo menos en los Estados Unidos. Como George Barna, un reconocido especialista le llama: “La Contradicciones en la promesa.”
Lo siguiente es lo que la investigación de Barna encontró: “Una razón por la que muchas iglesias evangélicas a través de la nación no están creciendo es debido a la imagen que los adultos que no son cristianos tienen de los individuos evangélicos [cristianos]. En una encuesta lanzada a nivel nacional por el grupo de investigación de Barna localizado en Ventura, California, entre un grupo de personas que no se consideran cristianos, la imagen de los evangélicos quedo en decimo lugar en la lista de once grupos que fueron evaluados. El onceavo lugar lo ocuparon las prostitutas. Eso no está bien.
“Varios estudios conducidos por Barna durante el 2002 … revelado que menos de la mitad de las personas que se describen a sí mismas como cristiano también se describieron como personas totalmente entregados a la fe cristiana.” Menos del uno por ciento de los feligreses que asisten a la iglesia cristiana con regularidad entregan el 10% – el diezmo – o más de su ingreso a la iglesia.”2
Trágicamente en vez de dar a Dios del fruto de nuestra ganancia, la mayoría de nosotros que nos llamamos cristianos damos solo las sobras. El dar a través del diezmo y las ofrendas es la manera en que Dios financia su trabajo sobre la tierra. Si cada cristiano preparará su diezmo e hiciera ofrendas – e invirtiera sabiamente en el trabajo de Dios, el trabajo de Dios se realizaría en la tierra. El hambriento sería alimentado. Las personas sin hogar tendrían abrigo. Las misiones alrededor del mundo prosperarían – y cada persona alrededor del mundo recibiría el evangelio.
Aún más, por lo general las iglesias en Estados Unidos dan solamente el 5% de su ingreso a las misiones, gastándose el otro 955 en ellos. Ciertamente necesitamos edificios pero yo no concibo el gastar millones en santuarios que se utilizan solamente por unas cuantas horas a la semana – una práctica que muy pocos – si es que algunos – negocios seculares podrían justificar.
Como Barna lo indica, “La persecución que vino con los ataques terroristas [de 9-11] no ha producido ningún aumento en las prácticas espirituales, tales como atender a servicios religiosos, lectura de la biblia, oración, o servir al necesitado. El nivel de donaciones disminuyó año pasado.”3
Con el terrorismo en aumento a través del mundo y la probabilidad de que se incremente aún más, nosotros los cristianos en América y el Occidente necesitamos un gran despertar espiritual antes de que sea demasiado tarde. Porque el estar siempre vigilante es el precio de la libertad.
Y mientras que sabemos que la única esperanza de cualquier clase de paz duradera en el mundo está en dar vuelta a nuestras vidas y entregársela al príncipe de la paz – el señor Jesucristo, a menos que practiquemos y vivamos lo que decimos que creemos, no tendremos ningún impacto significativo en el mundo no creyente. Además, no prevendremos la marea del mal y del terrorismo, y no ayudaremos a hacer de nuestro mundo un lugar más seguro en el cual puedan vivir nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.
Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, que podamos nosotros los cristianos en el occidente y particularmente en los E.E.U.U. dejemos de tomar por concedida nuestra increíble libertad, y nunca olvidemos que ésta fue comprada con un gran precio – la sangre de los hombres y mujeres en el servicio militar quienes dieron sus vidas para protegernos. Y recuérdanos una vez más cómo nos has bendecido tan grandemente debido a la fe de muchos de nuestros padres fundadores que pusieron su confianza en ti y te dieron reverencia y honor. Y podemos nosotros arrepentirnos de nuestros pecados, regresar a ti de nuevo, y ser serios acerca de nuestra promesa hacia ti y los seres humanos. Gracias por escuchar y responder a mi oración. En el nombre de Jesús, amen.”
NOTA: Si usted nunca ha tomado el compromiso de entregar su vida a Dios a través de Jesucristo asegúrese de leer el artículo “Como saber que es Cristiano autentico, sin tener que ser religioso” en:
https://learning.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.php
1. Santiago 1:22-24 (NVI).
2. Barna Research Online http://www.barna.org/
3. Ibíd.
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