El carácter cuenta – primera parte

“Por lo tanto, abandonando toda maldad y todo engaño, hipocresía, envidias y toda calumnia, deseen con ansias la leche pura de la palabra, como niños recién nacidos. Así, por medio de ella, crecerán en su salvación.”1

De acuerdo a la organización el Carácter Cuenta, “los seis pilares del carácter son: Honradez, respeto, responsabilidad, imparcialidad, afecto y civismo,” a los cuales le podemos agregar un séptimo, honestidad personal.

Honradez: Recientemente escuchamos en las noticias (y lo menciones anteriormente) como una maestra reprobó a los alumnos a quienes ella descubrió haciendo trampa en el examen final. Los padres de los tramposos estaban tan molestos que ella, la maestra, se vio forzada a renunciar. Hace diez años, Chuck Colson era maestro en la Escuela de administración de Harvard y allí se dio cuenta que los estudiantes no tenían ni la menor idea sobre lo que era la ética. Por lo tanto hoy cosechamos los resultados en las grandes compañías tales como Enron, WorldCom, Arthur Andersen, etc., etc. Tristemente, en la actualidad el hacer trampa se ha convertido en una norma aceptable para muchas personas incluyendo estudiantes.

Pero el hecho permanece, cuando rompemos la confianza, cosechamos lo que sembramos—aun si esto sucede eventualmente.

Respeto: Algo más que se me enseño cuando chico fue el respeto a mis mayores, el abrir las puertas a las damas, dar mi asiento en el autobús a las mujeres o las ancianos, decir gracias cuando alguien hizo algo por mí, etc., etc., Creo que soy anticuado porque aun hago este tipo de cosas

Yo también creo fuertemente en respetar y apreciar a los hombres y mujeres en la fuerza policiaca, las fuerza armadas, y en todos los que invierten sus vidas en ayudar para protegernos y darnos la libertad de la cual disfrutamos—cuyo precio ha sido pagado por otros.

Y como deseo que las personas aprendan desde edad temprana a respetar la propiedad de los demás, las bendiciones y los beneficios de nuestra avanzada sociedad, y la belleza de nuestros campos.

Responsabilidad: Un pasatiempo muy popular en estos días es el juego de la culpa. Aquí está un ejemplo muy clásico desde Nueva York: “Un hombre de 1.77 metros y con un peso de 123 kilos demandó a cuatro cadenas de comidas rápidas, clamando que ellas habían contribuido a su obesidad, su enfermedad del corazón y su diabetes.

Esta demanda, la cual fue archivada con la Corte Suprema de Bronx, buscaba una compensación por los daños causados por McDonald’s, Wendy’s, KFC, y Burger King en contra de Cesar Barber de 56 años de edad y otras dos personas.”2

Así que supuestamente yo puedo poner mi mano es la estufa, quemar mi mano y después demandar a quienes fabricaron la estufa. Anoche en las noticias escuche como entrevistaban a un hombre acerca del cigarrillo. El hombre decía que él debería de poder fumar en donde él quisiera porque era culpa de las compañías tabacaleras que él fuera adicto al cigarrillo.

¡Increíble, no es así! ¿Y, se pueden imaginar a algún abogado en su cabales y con respeto por si mismo aceptando tales casos?

Continuará …

Se sugiere al siguiente oración: “Dios mío, ayúdame a ser honrado, respetuoso y a ser responsable en todo lo que hago y con ello trae gloria a tu nombre. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, Amén.”

1. 1 Pedro 2:1-2 (TLB-NIV).
2. Registro del condado de Orange, 27 de Julio del 2002, News P. 25.

<:))))><

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>