La promesa vacio de la promiscuidad

Jesús dijo, “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.”1

“Recientemente he sido promiscua,” así empezó el correo electrónico de Ellen de 20 años. “los chicos me han vuelto loca desde hace mucho tiempo.” Mi padre salió de mi vida cuando yo tenía solo 12 años. Después del divorcio mi madre trabajaba largas horas y tenía poco tiempo para mí y mi hermano menor. No comprendo porque siento que no puedo funcionar si no tengo a alguien importante en mi vida. Tuve un bebé a los 16 años, me case a los 17 y ahora a los 20 estoy divorciada. Estoy buscando a mi ‘alma gemela’ y estoy enamorada con la idea del amor. Esto está arruinando mis morales y mis valores. Me siento vacía. ¿Me puede ayudar? 

Ese mensaje le fue enviado a un consejero amigo mío, el Dr. Bruce Narramore. Trágicamente situaciones como estas en la sociedad  permisiva de hoy son muy comunes en donde muchos buscan llenar el vacío y el hambre en sus corazones con falsos substitutos tales como el sexo sin amor y relaciones vacías—las cuales sirven solo para incrementar la sensación de desamparo. 

Bruce dijo, “alenté a Ellen para que intentara buscar para poder comprender algunas de las causas de sus problemas. Precisé cómo el vacío dejado al perder a su padre y a su madre la programó para sentir una inusual profunda necesidad de la conexión humana que era probablemente la fuerza impulsora detrás de su promiscuidad y necesidad excesiva de un hombre en su vida. También le dije que ella nunca podría llegar a llenar el vacío de esas pérdidas de la niñez con una relación sexual o aún con el matrimonio. No podemos llenar vacíos de la niñez en relaciones de adultos. Eso es como verter el agua a través de la arena. El agua se está refrescando temporalmente pero pronto desaparece. Si Ellen no invierte este patrón, ella pasará su vida intentando encontrar a los padres que ella perdió a través de relaciones trágicas una y otra vez. 

“Irónico, no será hasta que Ellen se fortalezca  lo suficiente emocional y espiritualmente para vivir su vida sin un hombre que ella estará lista para una relación sana. En ese momento ella será un adulto maduro listo para una relación de adultos, en vez de ser una niña emocional que busca a su padres desaparecido. Y ella ‘dejara de estar enamorada de la idea del amor’ que es simplemente una fantasía infantil. En su lugar, ella estará lista para amar y ser amada por una persona real.”2

Afortunadamente, Ellen admitió que ella tenía un problema y necesitaba ayuda. Ella buscó el asesoramiento para ayudarle a resolver sus pérdidas de la niñez. Confiamos en que ella ahora está bien en el camino a la recuperación y lista para una relación sana. La situación de Ellen es un recordatorio para todos los que tengan pérdidas sin resolver de que también ellos necesitan resolver sus pérdidas para que así se puedan bajar del tiovivo (carrusel) sin final de intentar llenar el vacío en su corazón buscando el amor en las caras y los lugares equivocados e intentar llenar su vacío con “cosas” en vez de llenarlo con relaciones sanas.

Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, ayúdame por favor a admitir cualquier relación y/o comportamiento malsanos en mi vida, a ver las causas de éstos, y a encontrar la ayuda que necesito para superarlo de modo que crezca en madurez y aprenda a vivir y a amar completamente para que así mi vida sea un canal limpio a través del cual tu amor pueda fluir a otros. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, Amén.” 
 
1. Mateo 11:28 (NIV).
2. Narramore, Bruce, Project Letter of the Narramore Christian Foundation. (en ingles).

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