“No permitan que se turbe su corazón; crean en Dios, crean también en mí. En la casa de mi padre hay muchas mansiones; si no ya se los hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para ustedes. Y si me voy y les prepara lugar, vendré otra vez, y los tomare conmigo, para que donde yo estoy ustedes también estén.”1
Jesús por supuesto estaba hablando de regresar para venir por sus seguidores y llevárselos con él al cielo.
La primera venida de Jesús es sin duda un hecho de la historia. Su segunda venida es igual de cierta. Lo que es incierto es la fecha de su retorno. A raves de los años muchos han tratado de predecir la fecha y no lo han logrado. Solo Dios conoce la fecha.
Otros nos han acusado a los cristianos de tener la mente tan puesta en Dios que no somos de usa en la tierra. Es verdad, algunas personas reaccionan de esta manera, pero esto pasa cuando ellos usan su religión como un escape o una defensa en vez de enfrentar su propia realidad.
Aprecio lo que David Shibley escribió: “Recuerden a una mente puesta en Dios” como lo fue Wilberforce quien en su pasión por la dignidad humana ayudó a erradicar el cambio de esclavos a través del imperio Británico. Vayan a la ciudad de Chicago y observen a las personas que trabajan en la Mision Pacific Garden mientras que ellos les dicen a las personas en la calle como llegar al cielo mientras que ellos les proveen alimentos y albergue. Observen el mundo entero y observen los miles de hospitales, refugios, hospitales para leprosos, hogares para menores y colegios que se han construido para honrar a Dios. El punto es obvio. Aquellos que en realidad tiene su mirada en el otro mundo son regularmente los más activos por un cambio constructivo en este mundo.
Como C.S. Lewis lo sugirió es cuando dejamos de pensar en el otro mundo (el cielo) es que dejamos de ser efectivos en este.
Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, como Jesús nos enseño a orar, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Y ayúdame, mientras estoy en la tierra, para ser parte de tu plan y de lo que estás haciendo en el mundo hoy en día. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, Amén.”
NOTA: si no están seguros de que irán al cielo, asegúrense de obtener su “Pasaporte al cielo” en: https://learning.actsweb.org/sp/pasaporte.htm. Y hagan lo que hagan, no dejen este mundo sin el pasaporte.
1. Jesús (Juan 14:1-3, NIV).
<:))))><