“Antes bien se benignos unos con otros, misericordiosos, perdonando unos a otros, como también Dios nos perdona.”1 “El que oprime al pobre afrenta a su Hacedor; mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra.”2
Wiliam Wordsworth lo dice muy bien: “La mejor parte de la vida de un buen hombre son todos aquellos pequeños actos de amabilidad y amor que ya no puede recordar o nombrar.”
El siguiente poema anónimo es algo que vale la pena recordar:
“¡En todo lo que nuestras manos tocan –
Dejamos huellas!
En paredes, en muebles
En cerraduras, platos, libros.
No hay escape.
Al tocar dejamos nuestra identidad.”
Así que por la oración de hoy les sugiero: Dios mío:
‘Doquiera que vaya hoy
Ayúdame a dejar huellas
Huellas de compasión
De comprensión y amor.
Huellas de amabilidad
Y de genuina preocupación.
Que mi corazón pueda tocar al vecino solitario
O a una hija que acaba de escapar de su hogar
O a una madre ansiosa
O tal vez a un abuelito anciano.
Enviarme hoy
A dejar huellas.
Y si alguien dice
“Sentí tu tacto,”
Que también puedan sentir el amor
Que está dentro de mí corazón.’3
Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, amén.”
1. Efesios 4:32 (NIV). 2. Proverbios 14:31 (NIV). 3. Autor Desconocido
<:))))><